¿Qué necesitamos para alcanzar el éxito?

Me gustaría citar un aprendizaje fundamental obtenido a partir de tres reuniones de trabajo durante mi experiencia profesional. “Sé que esto es una idea poderosa, pero me siento un poco incómodo con ella”. La tercera fue de nuestro gerente, experto y conocedor de su trabajo, que nos dijo al poner en marcha una nueva propuesta: “Simplemente no me siento cómodo con esta idea”.

Estas tres observaciones, realizadas en distintas reuniones de trabajo, tienen tres elementos en común:

1) Se centran en el concepto de comodidad, y lo importante que es estar a gusto con una idea para seguir adelante con ella.

2) Cada una de esas declaraciones son callejones sin salida que aniquilan las ideas que podrían haber sido excelentes propuestas.

3) Lamentablemente, en nuestra vida se nos presentan alternativas que nos ponen en un predicamento incorrecto. Tenemos que optar por vivir en un ambiente confortable o por el progreso.

No se puede pensar en una sola idea progresista -en la historia, la cultura, los negocios o la gestión del capital humano- a la que haya sido cómodo contemplar cuando fue propuesta por primera vez.

Las ideas transformadoras, casi por definición, contienen aristas afiladas. Sus bordes cortantes son raramente seguros y nunca confortables en su manejo. Las ideas transformadoras cuestionan la santidad de las viejas ideas, y cuestionar la santidad no es cómodo. En resumen, las ideas transformadoras suelen ser riesgosas, y el riesgo es casi siempre incómodo.

John E. Pepper escribió una vez: “Una de las cosas más valiosas que hecho en mi vida ha sido el comprometerme en algo en lo que no estaba seguro de que se podía hacer. Sin embargo, el tener la absoluta certeza de que es lo correcto y tratar con ahínco de alcanzarlo a pesar de lo inconfortable que fuera el camino, ha sido profundamente satisfactorio.”

Algunos líderes empresariales se sienten incómodos con la forma en que el país está cambiando en los albores del siglo XXI. Pero el trabajo de los empresarios no es estar confortable. Hay un dicho que dice: “Confort alimenta la complacencia, y la complacencia engendra el fracaso”.

Si analizamos la situación con detenimiento, aquellas organizaciones que se sienten confortables están en un camino inexorable hacia su propia destrucción. ¿Usted y su equipo de liderazgo están cómodos con la cadenciosa forma en que los empresarios estamos perdiendo relevancia a escala mundial con nuestra muy limitada estrategia empresarial para internacionalizar los negocios? Ahora bien, veamos ¿cuál es la característica diferenciadora entre los líderes empresariales exitosos y el promedio de la comunidad para alcanzar el éxito?

Los ejecutivos más exitosos operan con un enfoque sui géneris: han aprendido a convivir y operar en un contexto altamente incómodo. Están interesados en lo que es correcto, en lugar de quién tiene razón. Siempre buscan maneras de explorar nuevas fronteras. Comparten las siguientes cuatro virtudes:

1) Profunda curiosidad. Conocen a clientes, consumidores, líderes intelectuales y personas en general en todos los mercados en que su empresa compite. Descubren oportunidades estimulantes. Tienen una visión crítica y objetiva de la imperfección y la improbabilidad de las cosas. Tienen ideas bien reflexionadas y cuentan con fuertes puntos de vista. Al mismo tiempo son oyentes excepcionalmente atentos que valoran la diversidad de pensamiento.

2) Enfrentan la realidad. Pueden superar la sensación de aislamiento, aprovechan las enseñanzas y crean puentes y protocolos de aprendizaje tanto dentro como fuera de sus organizaciones. Conectan sus ideas con las de los demás; incorporan consejos, cuestionamientos críticos y, constantemente, tienen el coraje de actuar. Son capaces de tomar decisiones difíciles que no son ni cómodas ni populares.

3) Sienten pasión por los resultados. Aprender y comprender acerca de los nuevos desafíos y de las tensiones que surgen en cualquier negocio es una condición necesaria, aunque no suficiente para el éxito. Desarrollan objetivos de largo alcance y normas para su organización que van más allá de ellos mismo, y que deberían ser aprovechadas por otras personas. Ellos se concentran consistentemente en marcar una diferencia personal en todo lo que hacen.

4) Nunca claudican. Siempre hacen algo más de lo que se espera de ellos y aceptan con rigor los riesgos asumidos. Describen los problemas con neutralidad, sin importar que su perspectiva sea impopular o controvertida. Siempre se esfuerzan por aprender más, hacer más y dar más.

By | 2017-06-01T00:18:52+00:00 June 1st, 2017|Categories: Uncategorized|Comments Off on ¿Qué necesitamos para alcanzar el éxito?

About the Author:

José Ignacio Sordo Galarza

Es empresario, escritor, conferencista y ejecutivo; autor de ‘The Uncomfortable CEO – Making Information Technology Overcome Business Uncertainty’. Es fundador y director de la empresa de consultoría CIO Eureka.