¿Los migrantes podemos ser ciudadanos trasnacionales?

¿Cuántos de nosotros sabemos lo que significa la palabra “ciudadanía”? ¿Cuántos sabemos que ejerciendo las obligaciones ciudadanas podemos transformar nuestra realidad sin importar si tenemos o no documentos que acrediten nuestra “residencia”?

De acuerdo a la real academia de la lengua española, la palabra “ciudadano,na” significa (sic):

  1. adj. Natural o vecino de una ciudad. U. t. c. s.
  1. adj. Perteneciente o relativo a la ciudad o a los ciudadanos.
  1. m. y f. Persona considerada como miembro activo de un Estado, titular de derechos políticos y sometido a sus leyes.
  1. m. hombre bueno (hombre que pertenecía al estado llano).
  1. m. Habitante libre de las ciudades antiguas.

Así pues, de acuerdo a estas acepciones todos podríamos ser considerarnos ciudadanos por el solo hecho de ser vecinos de una ciudad/pueblo, y de convertirnos en miembros activos y positivos de la comunidad donde nacimos y/o residimos.

Lo anterior es especialmente importante, pues el modelo económico globalizador que promueve el libre flujo de capitales; la inequitativa distribución de la riqueza; la corrupción de la clase política, y la violencia de la guerra contra el narco, han provocado que millones de mexicanos hayamos sido atraídos, con y sin documentos, por Estados Unidos (EU), Canadá y otros países, para buscar refugio y/o para hacer los trabajos que los locales no/no están dispuestos o capacitados para llevarlos a cabo.

Así pues, los migrantes debemos recordar que no somos apátridas desprotegidos ni estamos en el limbo legal; somos ciudadanos trasnacionales, con derechos humanos plenos, con responsabilidades hacia nuestras comunidades de origen y hacia las adoptivas, y que poseemos los derechos que nos otorga el ser elementos positivos para la sociedad.

Pero, ¿qué es un ciudadano trasnacional?, ¿cómo podemos ejercer la ciudadanía trasnacional?

La ciudadanía trasnacional es un concepto que ha surgido como respuesta al vacío legal en que se encuentran más de 250 millones de migrantes en todo el planeta. Es un esfuerzo para cambiar la narrativa y para hacer frente a la incapacidad del modelo Estado-nación (establecido en la firma de la paz de Westfalia, en 1648) para lidiar con la realidad del mundo global actual.

Asumirse como ciudadano trasnacional implica asumir las mismas responsabilidades de los ciudadanos del país en el que residimos, en la medida de lo posible aun si no se cumple al 100% con los requisitos para hacerlo. Esto, al tiempo que se ejercen también las responsabilidades de nuestro país de origen.

Es cierto también que el asumir las responsabilidades ciudadanas en nuestras comunidades de origen y residencia no nos permitirá en el corto plazo el disfrute de los derechos de los ciudadanos, sin embargo, el convertirnos en vecinos observantes de la ley, en miembros productivos de la sociedad, en padres de familia e hijos ejemplares, nos permitirá cambiar la percepción que los extremistas tienen de nosotros y allanar el camino para las generaciones que vienen.

Para quienes somos migrantes indocumentados, es particularmente importante observar las responsabilidades de los ciudadanos estadunidenses en lo que toca a:

–Conocer y respetar las leyes (constitución, leyes federales y estatales y ordenanzas municipales).

–Estar informados de los temas que pueden afectar a nuestras comunidades e involucrarnos como voluntarios en las actividades cívicas.

–Respetar las creencias y los derechos de las demás minorías y observar las costumbres de la sociedad donde residimos.

–Declarar impuestos en forma honesta mediante el uso del Número de Identificación del Contribuyente Individual (Individual Taxpayer Identification Number, ITIN).

En lo que corresponde a nuestra ciudadanía como mexicanos, debemos ejercerla, informarnos y presionar a los políticos y funcionarios mexicanos mediante nuestro voto y mediante las asociaciones, clubes y federaciones de oriundos que participan en el programa 3×1.

Debemos recordar que el voto de los más de 6 millones de migrantes mexicanos, y la influencia que podemos ejercer ante nuestros familiares y amigos en nuestros lugares de origen, será fundamental para quienes quieran ganar la Presidencia, las curules en el Senado y la Cámara de Diputados, las gubernaturas en juego, e inclusive las presidencias municipales y regidurías.

Si bien es cierto que, gracias a la lucha de organizaciones como la Coalición por los Derechos Políticos de los Mexicanos en el Extranjero (CDPME), los derechos políticos de nosotros los migrantes están siendo reconocidos cada vez más, es urgente que los migrantes nos inscribamos para votar desde el extranjero y que vendamos caro nuestro voto.

Los migrantes constituimos la primera fuente de divisas y, por lo mismo, es nuestro derecho y obligación el ejercer nuestra ciudadanía en México para ganarla en Estados Unidos.

By | 2017-06-01T15:06:19+00:00 June 1st, 2017|Categories: Uncategorized|0 Comments

About the Author:

Carlos Rojas

Ha formado parte de organizaciones a favor de los derechos humanos de los migrantes y ha promovido el reconocimiento de los derechos políticos de los mexicanos en el extranjero. Tiene estudios en administración, planeación urbana con énfasis en zonas fronterizas, educación y ciencias de la tierra y política ambiental en México, EU y otros países.

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