Los CADIM, alternativa para comunidades informadas y proactivas

Manlio César Correa Alcántar 

El clima antimigrante vivido actualmente en Estados Unidos (EU) puede ser el llamado que finalmente despierte al gigante dormido. Nunca antes se había percibido este sentimiento tan abierto y directo contra la Casa Blanca y los altos dirigentes de este país, que también es el país de los dobles nacionales.

He escuchado este grito por más de 25 años que tengo viviendo en este país. Pero, más que dormido, este gigante ¡ha estado en coma! Recuerdo mis inicios de activista en la universidad es también su país; el entonces gobernador de California hacía de las suyas con la Propuesta 187. Desde entonces, el gigante daba señales que despertaba, bostezaba, pero no ha terminado de despertar.

El actual presidente y jefe de la actual administración ha fomentado un sentimiento oculto de fobia contra los mirantes; que siempre ha estado ahí, pero con él ha florecido y se ha esparcido por todo este país, a todas escalas y estratos sociales.

Desde la precandidatura hasta su nominación, mi temor era no lo que decía, sino la gente que estaba atrás de él y no se atrevía a decirlo abiertamente. Todo esto, aunado a los problemas arrastrados de administraciones pasadas; a la ignorancia, a la falta de educación e información de una gran parte de población de este país. No es ningún secreto que siempre se ha roto el hilo por lo más delgado, usándonos como chivos expiatorios as quienes pocos defienden, más que nada por falta de organización y determinación de nosotros mismos.

La población latina es la minoría más grande; de ella, los mexicanos somos los más numerosos, pero hasta ahí. Las estadísticas, incluso con significativo valor económico, carecen de peso específico en la toma decisiones.

Por lo mismo, ¿qué hacer?; ¿seguiremos siendo solo espectadores de nuestro propio destino? ¿Dejaremos que otros sigan tomando las decisiones y empujarnos de un lugar a otro? Ya en nuestro propio país ha pasado, ¿lo seguiremos permitiendo?

Creo que no, estamos en un punto clave, en un momento forjado históricamente, que podemos marcar nosotros mismos. La determinación y organización son parte de la clave. La sociedad civil organizada puede y debe tomar las riendas; no puede dejar que el miedo y conformismo sigan siendo los enemigos que por milenios la ha dominado. Ya la historia nos ha mostrado como se usa el miedo como arma principal para controlar y manipular a poblaciones. Digamos basta.

Una alternativa es la formación y organización de una sociedad civil proactiva, la suma de esfuerzos en común para beneficio de la comunidad. La creación de espacios para educar y empoderar. Espacios como los Centros de Atención y Desarrollo Integral Migrante (CADIM) pueden ser el tratamiento para finalmente despertar al gigante.

Estos centros son espacios de coincidencia, de alternativas y educación de la población latina migrante; son un centro comunitario enfocado en el empoderamiento. Participando en foros mundiales sobre migración y desarrollo, he visto, analizado y estudiado varios modelos de ciudades alrededor del mundo. Sin duda, el modelo más afín, del cual deriva en parte CADIM, es la Oficina del Alcalde para Asuntos de Migrantes (MOIA, por sus siglas en inglés), de New York. Sin embargo, la variante principal en los CADMI es que éstos son creados y operados por miembros de la sociedad civil, con el conocimiento y la experiencia necesarios para hacerlo. Es así para no continuar dependiendo de los gobernantes y los tomadores de decisiones en turno; es decir, de quien otorga los recursos.

Los CADIM son parte de lo que llamo Modelo de Desarrollo Sustentable de Cooperación Comunitaria, del cual pueden ser parte tanto miembros de la sociedad civil como otras organizaciones e incluso gobiernos y/o instituciones educativas o privadas.

Un ejemplo: el CADIM Oxnard (California) se alió con una organización sin fines de lucro que ofrece tanto apoyo de su membresía como el espacio físico donde aquella opera. Actualmente, está creando alianzas con otras organizaciones como las mencionadas anteriormente, así como con la Universidad de Cal Lutheran (programa de incubadora de negocios) y la Administración para Pequeños Negocios (SBA, por sus siglas en inglés) de la ciudad de Oxnard, así como con profesionistas y otros sectores de la sociedad civil, para ofrecer talleres informativos sobre negocios, ciudadanía y acceso a servicios de educación, entre otros.

Por ahora, en este ramal de CADIM existen dos programas, un centro de recursos comunitarios, donde funciona una Plaza Comunitaria (programa del Instituto Nacional de Educación para los Adultos, de México); se imparten clases de inglés; se atiende y canaliza a personas para otro tipo de servicios; se llevan a cabo foros informativos (con temas de migración, educación financiera y acceso a servicios de salud preventiva, entre otros). El otro programa es un centro de negocios con talleres y servicios, y pronto contará con una incubadora de negocios sociales.

Esto es el comienzo y una idea de lo que puede lograr una sociedad civil organizada, educada e informada. El potencial es mucho más, tanto en EU como en México. Aquí y allá podemos ser ya factores decisivos en lo político y económico. Está en nosotros.

By | 2017-06-02T00:10:23+00:00 June 2nd, 2017|Categories: Uncategorized|0 Comments

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